Cómo elevar la autoestima en los niños y adolescentes

La autoestima está relacionada con la imagen que se tiene de uno mismo, con el valor personal y con la autoaceptación (reconocimiento propio de las cualidades y los defectos).
Nuestra autoestima está influenciada en muchas ocasiones por la familia, los amigos, los medios de comunicación (redes sociales) o el contexto en el que nos encontremos, por ello puede variar a lo largo del tiempo.
En este sentido, la autoestima puede aumentar o disminuir a partir de situaciones emocionales, familiares, sociales o laborales, incluso, por nuestra autocrítica positiva o negativa
Importancia de la autoestima.
Los niños y adolescentes que se sienten bien con ellos mismos tienen la confianza necesaria para hacer su mejor esfuerzo al probar cosas nuevas, se sienten orgullosos de lo que son capaces de hacer. La autoestima también ayuda a los niños a aceptar los errores y que se sientan animados a volver a intentarlo, incluso si fracasan en una primera instancia. La autoestima ayuda a los niños a tener un mejor desempeño en la escuela, en el hogar y con todo su entorno.
Los niños y adolescentes con baja autoestima se sienten inseguros de sí mismos, les cuesta integrarse con sus pares y muchas veces permiten que otras personas los traten mal y les cueste mucho defenderse y hacerse respetar. Los niños y adolescentes con baja autoestima probablemente se rindan con facilidad o ni siquiera intenten. tienen dificultad para aceptar cuando cometen un error, pierden o fracasan.
La autoestima en los adolescentes.
Durante la adolescencia es habitual que los jóvenes presenten problemas de autoestima. Es un período de crecimiento y desarrollo personal en el que el grupo de pares, la familia y los medios de comunicación ejercen una fuerte influencia en la valoración propia de cada individuo. No se trata únicamente del valor que se le da a la apariencia física, sino también a las propias capacidades y habilidades (deportivas, intelectuales, sociales, entre otras).
Las expectativas de los demás jóvenes, las comparaciones, los referentes personales y los medios de comunicación (redes sociales) pueden ejercer una fuerte presión y generar inseguridades en el adolescente justo en esta etapa donde no tienen una identidad fortalecida. La anorexia y la bulimia, por ejemplo, están relacionadas con la imagen y al valor que una persona se atribuye a sí misma.
Y los padres, ¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos a desarrollar la autoestima?
Si los niños no se sienten bien consigo mismos, los padres podemos ayudarlos con los siguientes nueve tips:
1. Ser un modelo a seguir: Es una de las estrategias más efectivas: si somos un modelo positivo para nuestro hijo, él aprenderá de tu manera de ser y de hacer. Los niños y adolescentes aprenden imitando a los adultos, "son esponjitas que todo absorben". Por tanto, no es efectivo que les ordenemos tener ciertos hábitos y costumbres si luego nosotros, como padres, somos los primeros en actuar de la forma contraria.
2. Poner límites: Es importante que logremos establecer límites y normas claras para que nuestros hijos se desarrollen correctamente y comprendan que hay cosas que no deben hacerse.

3. Corregir sus errores: Centrarnos en corregir la conducta equivocada, pero sin excedernos para evitar que nuestros hijos se sientan excesivamente culpables y no emitir juicios de valor sobre ellos, todos nos podemos equivocar, somos humanos.
4. Valorar el esfuerzo y no el resultado: Es fundamental que valoremos el esfuerzo de nuestros hijos, incluso en el caso de que por alguna circunstancia no hayan podido completarlo con éxito, de esta manera podremos hacerle notar que si se esfuerza en las cosas podrá ir avanzando adecuadamente, y que los obstáculos que se van presentando se deben superar, "eso es de campeones".
5. Incentivar a que asuman retos: Los padres sobreprotectores crían niños con una baja autoestima. Si no dejamos que nuestros hijos puedan poner a prueba sus habilidades y capacidades, no logrará saber cuáles son sus límites y por tanto no podrá mejorar sus aptitudes, con lo cual estaremos fomentando que sea un niño inseguro y miedoso. Por consiguiente, conviene que estimulemos a nuestros hijos a enfrentarse a ciertos retos, incluso cuando pueda suponer un riesgo, eso sí, controlado. Esto les permitirá ir mejorando en sus habilidades y ampliar su mundo.
6. Dejar que cometan errores: Cada error es un nuevo aprendizaje. No debemos caer en la tendencia de dirigir excesivamente la vida de nuestros hijos, porque estaremos limitando sus posibilidades de aprender. Las lecciones de vida que se aprenden en cada experiencia pueden ser importantes para su desarrollo. Debemos animar a nuestros hijos a que experimenten con nuevos retos y les apoyemos cuando lo requieran para que puedan ir escalando en sus habilidades cognitivas y en su autoconfianza.
7. Pasar tiempo de calidad con ellos: Una buena idea para ayudar a desarrollar una buena autoestima en nuestros hijos es conseguir que comprendan que son muy importantes para ti. Para eso, debes intentar dedicarles tiempo de calidad. Si no puedes atenderles en un momento en concreto, es preferible que se lo hagas saber y que en otro momento le dediques tu atención. Nuestros hijos han de notar que, aunque no se puede estar con ellos siempre, si tenemos un gran interés en atender sus necesidades y aportarle todo el cariño posible.
8. Demostrarle nuestro amor incondicional: Los padres debemos ofrecer nuestro amor incondicional hacia nuestros hijos, esto no quiere decir que debamos tolerar las conductas negativas, pero sí que tenemos que hacer notar nuestra comprensión y afecto a pesar de que ellos puedan cometer errores y tener algunas limitaciones.
9. Hablarles con amor y palabras positivas: La forma en que los tratamos y les hablamos es fundamental, les fortalecen y se sienten amados. Hablémosles con palabras que los motiven a ser mejores, a sentirse especiales, a sentir que pueden dar lo mejor de ellos y si se equivocan siempre los apoyaremos.

