El orden estimula el rendimiento mental y trae otros beneficios

La ciencia ha descubierto que el desorden en nuestros espacios hace "trabajar" más al cerebro, debido al exceso de estímulos sensoriales y esto puede producir cansancio, ansiedad y depresión. Varias investigaciones han demostrado que reducir el desorden minimiza las distracciones, mejora nuestra concentración, promueve mayor control, contribuye a una mejor memoria, aumenta la creatividad, lo que puede aliviar el estrés y brinda una reconfortante sensación de bienestar. La "frescura" mental que proviene de la limpieza y el orden es una clara evidencia del vínculo entre existe entre el entorno físico y la función cognitiva. Por otro lado, también hay varios estudios que relacionan el desorden con síntomas de depresión, cansancio, hasta con una mala alimentación.
Desde el punto de vista de la neurociencia, el doctor Claudio G. Waisburg, médico neurocientífico y director del Instituto SOMA, comentó que cuando estamos rodeados de desorden nuestros cerebros deben trabajar más para procesar la información y tomar decisiones. La presencia de objetos desordenados o estímulos visuales irrelevantes puede fragmentar nuestra atención y reducir nuestra capacidad para enfocarnos en tareas importantes, esto puede llevar a una menor eficiencia y a una mayor fatiga mental.
La importancia de que los niños aprendan a ser ordenados.

El hábito del orden es un comportamiento que puede aprenderse y ponerse en práctica. Y es que el orden brinda al niño un orden mental y es donde adquiere las bases esenciales para el desarrollo de su inteligencia y su memoria.
Enseñarles a nuestros hijos que ser ordenados les ayuda a tener más control sobre su entorno desde la infancia y a que les sea más fácil incorporarlo a su vida conforme vayan creciendo.
Beneficios del orden
Estos son algunos de los tantos beneficios que trae el ser ordenados

1. Desarrollo cognitivo: El orden en el entorno ayuda a los niños a desarrollar habilidades cognitivas, como la organización, la clasificación y la secuenciación. Les permite comprender la relación entre los objetos y su entorno, y desarrollar habilidades de pensamiento lógico.
2. Autonomía y responsabilidad: Los niños ordenados tienen la oportunidad de aprender a cuidar de sí mismos y de su entorno. A través de la participación en tareas de organización, como guardar juguetes o mantener su espacio limpio, adquieren responsabilidad y autonomía.
3. Mejora la concentración y la atención: Un entorno ordenado elimina distracciones y facilita la concentración. Los niños pueden enfocarse mejor en sus actividades y desarrollar habilidades de atención sostenida.
4. Mejora del aprendizaje: Los niños ordenados aprenden con el entorno, porque es así como acceden fácilmente a los materiales y recursos necesarios para su trabajo. Esto fomenta la independencia y la exploración, contribuyendo a un aprendizaje más efectivo.
5. Sensación de seguridad, bienestar emocional, reduce el estrés y la ansiedad: El orden en el entorno promueve un sentido de calma y bienestar emocional. Les permite a los niños sentirse más tranquilos, seguros y en armonía con su entorno, lo que contribuye a un estado emocional positivo. En cuanto a la salud física, aleja las alergias en los niños.
6. Favorece la memoria: al conocer dónde está cada objeto y cómo está organizado nuestro espacio, el cerebro puede recordar más fácilmente su ubicación y no estresarse buscándolo, ya que el cerebro graba la ubicación de cada elemento y esto estimula el buen uso de la memoria en todos los ámbitos de la vida.
7. Desarrolla la creatividad: un entorno ordenado permite tener pensamientos más claros y profundos en la actividad que se está desarrollando.
8. Ahorra tiempo: Mantener un espacio ordenado ayuda a ganar tiempo porque encuentras todo rápidamente, también ayuda a evitar el desperdicio de energía en tratar de encontrar algo perdido.
9. Ayuda a dormir mejor: el orden permite dedicarle tiempo a un buen descanso y no a preocuparte por el caos que puede haber en tu hogar. Incluso, acciones pequeñas generan grandes cambios, por ejemplo, algo tan sencillo como tender tu cama todos los días tiene un gran impacto en la forma en la que dormimos, da tranquilidad ver tu cama ordenada y duermes sin ansiedad.
Cómo pueden los padres enseñar a sus hijos el valor del orden

Los niños necesitan sentir que guardar y ordenar las cosas también les beneficia de alguna manera. Deben interiorizar la idea de que ser organizados les aporta más tiempo y espacio para que puedan divertirse y sentirse tranquilos.
Con estos consejos pueden ayudarles a los niños y adolescentes a ser ordenados:
• Darles ejemplo: Los padres debemos ser conscientes en todo momento del ejemplo que damos a nuestros hijos, pues gran parte del aprendizaje infantil ocurre por imitación.
• Establecer y respetar lugares específicos: Establecer lugares en los que permanezca cada cosa. Cuando los niños terminen una actividad deben inmediatamente colocar las cosas en el sitio donde se les asigno para guardar los juguetes, materiales, etc, así todo permanece en orden sin mucho esfuerzo.
• Crear una rutina de orden: Enseñarles a dedicar un tiempo de 10 a 15 minutos diarios para organizar y limpiar su espacio puede hacer una gran diferencia y el cerebro va creando la rutina del orden en los niños.
• Involucrar a los hijos en las tareas del hogar. Esto les ayudará a fijar sus propias rutinas y también a adaptarse a las que existen en el hogar. Además, aprenderán una serie de habilidades básicas para la vida, como tender la cama, poner la mesa, doblar la ropa, barrer, colocar los objetos en el lugar adecuado, etc, (con tareas sencillas).
• Eliminar o regalar aquello que no usamos más: Tratar de eliminar o regalar los objetos que ya no se usarán más, como juguetes, ropa y adornos, esto nos ayuda a tener más espacio libre y a tener un mejor orden.
• Ir poco a poco: el orden se debe ir enseñando poco a poco, así el niño no se sentirá agobiado con las tareas.
• Hacer listas de cosas por hacer: ayúdelos a realizar una lista de cosas por hacer. Incluya en la lista los deberes escolares y las tareas del hogar. Anime a los niños a colocar la lista en un lugar donde puedan verla con frecuencia e incluso marcar las cosas que van completando.
• Premiar o elogiar logros: Recuerden siempre premiar o elogiar a los niños por sus logros, esto los incentiva a continuar y les aumenta el autoestima.

